CONSULTAS ONLINE

 

 

Haga sus preguntas al

Dr. Coronel Aquí

Nombre:

País:

Ciudad:

Teléfono:

E-mail:

Consulta:

 

 

PUBLICACIONES

Dr. Max Coronel Intriago

 

La “Gorda bella” de Carondelet

(Revista Vistazo 18-04-12)

 


María Elsa Viteri, considerada la mujer más poderosa del país por su cargo
de ministra de Finanzas, tomó una decisión radical que salvará su vida.


Así empezó todo. Con un simple e-mail. “Estimada María Elsa: el motivo por el que me dirijo a usted, es porque quiero solicitarle una entrevista para la sección Gente, es decir que no trataremos de Fondo Monetario, ni de la deuda externa, ni nada de asuntos económicos. Es a la persona que hay detrás de la Ministra a quien quiero descubrir ante los lectores. Como sé que usted tiene una agenda apretada y se va para Chile, en caso de aceptación, me dice el día y la hora y yo vuelo inmediatamente a Quito. Ojalá pueda descubrir esa personalidad chispeante que dicen usted posee”.


Una hora después, llegaba la respuesta: “Con muchísimo gusto. Coordine cita con mis asesores” y dos días más tarde, nos encontramos en el restaurante Lo Nuestro de Quito (entre gordas no podía ser de otra manera) porque tenía curiosidad de conocer a la Ministra que juega tenis, practica natación, voleibol, softboll y patinaje. Es además la Ministra de Finanzas que más le ha durado al presidente Rafael Correa.
 

“No creo que sea la más poderosa, pero gracias a Dios la virtud de este Gobierno ha sido equilibrar los niveles de poder. Yo manejo la disponibilidad de los recursos, pero la economía es como el sistema cardiovascular, el Ministerio de Finanzas es el corazón que bombea y el cuerpo puede permanecer en estado vegetativo, pero si el Ministerio no bombea es allí donde todo se quebranta.


Actualmente hemos recuperado la conciencia, los motivos hacia dónde vamos y por eso digo que el Ministerio de Finanzas sigue siendo la materia que sustenta la vida del país”.


Ante la importancia de su responsabilidad me pregunto cómo hace usted con los
aduladores.

“Lo primero que hago en la mañana cuando me siento en la cama, es pedirle a Dios que me dé sabiduría para reconocerme a mí misma y le digo: no dejes que la vanidad turbe mis decisiones. Yo creo que hay que ayudar, ceder y también descartar”.
 

Los presidentes parecen estar encerrados en una capsulita y nadie les dice la verdad, ¿lo hace usted?
“Mis niveles de discrepancia con Rafael no son tantos, pero creo que lo que más le irrita al Presidente de mí es que no me quedo callada, no porque él no acepte sugerencias, sino porque soy constante. Una vez me dijo: ‘La verdad es que tú jodes, pero te quiero’. Cuando estamos como amigos reunidos prefiero cantar, acordarnos de nuestros días en la universidad y que no se dañe el momento”.


Gordita militante


El presidente Correa se da sus escapadas y desaparece con su familia sin avisar,
¿puede un ministro desaparecer también?

“No tengo que dar tanta explicación de cada paso, pero con mi operación de bypass gástrico me dijo: ‘Toma el tiempo que sea necesario. Tu salud es primero’”.


Eso quiere decir que va a dejar usted de ser una gordita horrorosa.
“Bueno, el ánimo de gorda no lo voy a perder nunca. Pero Rafael me dice que soy su gorda bella.

 

Estoy consciente que nunca seré un fideo. Comencé a engordarme a los 12 años. Decidí cortarme el estómago porque estaba con hipertensión y me sentía muy mal y comencé a tener diabetes.
 

Realmente no me quedaba otro camino. Tuve dos charlas con un psicólogo, que es requisito fundamental, y lo decidí. Esto es un proceso de adaptación, puedo comer muy poco todavía, cuando me extralimito me da náuseas, (tiene que masticar sus alimentos 30 veces antes de tragarlos) pero la alegría que tengo, es que el doctor Max Coronel Intriago, quien me operó, me ha suspendido las pastillas de la diabetes y la presión”.
 

Para la entrevista con Vistazo, le teníamos una sorpresa. Al ser una mujer de cara lavada llevamos a Eliberto Rodríguez, maquillador de nuestras portadas. Cuando llegó al restaurante en compañía de sus asesores y seguridad personal, exclamó un poco seria: “Sobre esto no me habían hablado”. Pero la vanidad no es exclusiva de las flacas y nosotros queríamos demostrar que cualquier persona bien producida, puede verse regia. Eliberto aplicó brillo de labios, base y polvos como a las chicas de portada. Ella se miró al espejo y dijo: “Marcela, tome nota del teléfono de Eliberto, me ha peinado bien”.
 

En un año, usted será una mujer con 100 libras menos (ha bajado de 325 a 270 en
apenas un mes).

“Seré una mujer con salud, que es lo más importante. Nunca he sentido discriminación ni barreras, lo que han hecho (los médicos) es cortarme los malos pensamientos gastronómicos”.
 

¿Le comentó algo el Presidente respecto a su bypass?
“Claro, me dijo: ‘He visto que te cansas mucho, tienes que tomar una decisión’ y yo le respondí ‘ya la tomé’”.


¿Su operación puede ser considerada como enfermedad catastrófica?
“En todas partes del mundo la obesidad mórbida entra en este encasillado. Aunque tengo seguro personal, el Estado no desampara a nadie. Eso sí, hay que seguir las recomendaciones del médico, como me sentía bien me fui a trabajar pero tuve una recaída y volví a la clínica. El doctor me quitó el teléfono y dijo usted debe tener cero estrés”.


Está preparada para la vida cuando sea una mujer curvilínea y sexy?
“Eso me tiene sin cuidado. Nunca me pondré una tanga, pero lo único que digo, es que en Estados Unidos sí pueden vestirse las gordas. Compro una blusa y acá mi modista Elenita me hace tres iguales”.


El que una gordita pueda amar va mucho más allá. Depende simplemente de lo que una pueda ofrecer, ¿ha amado mucho usted?
“Todo mi clan es amado al cien por ciento; mi familia, mis amigos y por supuesto también amé muchísimo a uno que otro”.
 

Y ríe a voz en cuello. La mayoría de nosotras las gordas, siempre estamos de buen humor.
“Creo que soy mal genio, cuando las cosas no se hacen como deben hacerse, pero se me pasa al minuto”.


Líder estudiantil
¿Usted siempre fue una líder?
“Para mí es un orgullo volver siempre a mi colegio. Nosotros hacíamos en mi época ayuda humanitaria a Nicaragua. Nos mandaban a pedir pañales, entonces lo que yo hacía era comprar piezas de tela para no contaminar el planeta con desechables y ponía a todas mis compañeras a hacer hilvanes, y luego me iba a la Cruz Roja a entregarlos”.


La Ministra que hoy come como pajarito (la carne del tamaño de una caja de fósforos) dice que es feliz, ¿le causa estrés el mundo?
“No concibo la vida sin dar algo. Me mata ver niños en la calle. Estoy un poco feliz en términos de mi vida porque le he dado la posibilidad al Ecuador de que tenga un poco más de desarrollo. Para quienes deseen conocerme más, diré que soy una persona bastante seca. Me incomodan un poco los mimos aunque los necesito mucho”.
 

Entonces Ministra, nos encontraremos el año que viene a la misma hora y en el
mismo lugar para ver a la nueva María Elsa.

“De acuerdo, eso quiere decir que usted me visualiza en el cargo otro año más”. Se pone de pie y cuando pensamos que ya se retiraba anuncia que va a cantar. “Si una vez dije que te amaba hoy me arrepiento”… Es Selena en versión plus, con buena voz, con alegría, con desenfado… como somos las gordas.

 

 

FUENTE: http://www.vistazo.com/ea/reportaje/imprimir.php?Vistazo.com&id=2801

 

 

Hospital Clínica Kennedy, Sección Gamma, primer piso, of. 106-A.

Teléfono: (5934) 6030480 2690836 Celular: 0999424981

MAPA DEL SITIO

Guayaquil - Ecuador

 

Marketing médico realizado por www.medicosecuador.com